Los comportamientos que tiene la mente son materia de estudio constante de diversos centros de investigación. Es así que científicos japoneses del ATR Computational Neuroscience Laboratories han podido desarrollar una tecnología de análisis cerebral capaz de recomponer a través de imágenes lo que registra nuestro cerebro y reflejarlas a través de una computadora.
Para ello utilizaron imágenes de la actividad cerebral con un escáner especial. Sobre el análisis de las señales captadas se genera un patrón determinado permitiendo que, mientras uno mira una imagen, este sistema la pueda reconstruir. “Analizando las señales del cerebro mientras alguien mira una imagen podemos reconstruir esa imágen” dijo Yukiyasu Kamitani, jefe de investigación del ATR.
Es la primera vez que se desarrolla un programa que puede mostrar lo analizado de la nada. Ya se habían realizado experimentos donde el software seleccionaba la imágen de lo escaneado de una serie predefinida de opciones.
Como es el experimento
El experimento consiste en voluntarios que miran una serie de imágenes hechas con cuadrados blancos y negros, en una grilla de 10 cuadrados por lado. El software recibe del escáner los patrones de actividad cerebral, lo que le permite indicar las zonas que están oscuras. Más tarde, se les muestra una serie de figuras nuevas.
Si bien la calidad de las imágenes que se generan es bastante pobre, el programa pudo reconstruir la palabra “neuron” y varios números y letras. Se espera que a medida que la tecnología se mejore se pueda mejorar la calidad de los resultados e inclusive crear imágenes a color.
Usos y aplicaciones
Si bien los resultados de este experimento son incipientes, los investigadores consideran que sería una herramienta de suma utilidad para tratar desórdenes psíquicos e incluso de situaciones mucho más complejas de la actividad cerebral.
“Esta tecnología también puede aplicarse a otros sentidos, además de la vista. En el futuro también podrá ser posible leer sentimientos y estados emocionales complejos”, dijo Kamitani.
Fuentes: La Nación, NewScientist.


Esto seria bastante revolucionario en la historia de ciencia.